Babybots

 





Los "perrhijos" (esos animales de los que se abusa, a través del intento de humanizarlos, y que también forma parte de la destrucción de la familia)  a los que todos hemos visto pasear dentro de una carreola que es empujada por un humano con bozal, otorgan una experiencia de falsa pater/maternidad...PERO, siguen teniendo inconvenientes: demandan un cuidado que se sale del control del dueño (que no es papá ni mamá) del animal.

Estos monigotes macabros que presenta el video, son controlables al punto que esa falsa vinculación parental (infantilismo caprichoso hasta la última expresión), se convierte en una experiencia muy satisfactoria, para quienes el amor no es más que un sensorama que, cómodamente, les:

a) Impide desplegar cualquier capacidad de hacerse responsable, frente a un ser humano.

 b) Anula el sacrificio y el servicio a ese ser necesitado: entrega que debe estar encaminada a formarlo, a respetarlo y a confrontarlo, a lo largo de su desarrollo.

En el caso que nos ocupa, la dignidad humana y el milagro de la vida, dejan de tener importancia:  ¿Se acuerdan quién es el simio de Dios?

Todo está en la línea del puer æternus: tanto de los falsos papis/mamis que -ya añosos- siguen jugando a las muñecas, como  del robotcito -siempre bebé- al que se vincularán, y del cual podrán deshacerse, cuando les aburra o les harte.

Si hay robots sexuales infantiles [1], para dar rienda suelta a toda la inmundicia pedofílica y pederasta (ojo, no son sinónimos [2] ) y si al asesinato de inocentes dentro del vientre materno, se lo ha elevado a la categoría de"derecho humano" :

¿Por qué no habría de existir -también- esta otra vertiente de la agenda del desamor, de la infertilidad (no solo biológica), de la despoblación, del egoísmo y del suicidio masivo, dentro de la pervertida y agónica sociedad del siglo XXI?


Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría.
euzkera
11 de junio del 2022.

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Notas:

[1]
Robots sexuales infantiles.