I.
Juan XXIII, pronunció el Discurso de la luna, el 11 de octubre de 1962 (dos días antes de la luna llena de aquel mes) , fecha de la inauguración del Concilio Vaticano II. Aunque han querido espacir que fueron palabras que improvisó al ver a una multitud con antorchas aquella noche en la Plaza de San Pedro, a continuación leerán una interpretación hecha por el masón Gioele Magaldi (expulsado del Gran Oriente de Italia (GOI) y fundador del Gran Oriente Democrático: GOD 😏, del que es Gran Maestre), de aquel discurso, que de improvisado e inocente, no tiene nada. Lo analizado por Magaldi, es sobre algunas partes del discurso completo:
El discurso de la luna: una nueva interpretación
Las palabras de Roncalli, reproducidas innumerables veces en la radio,
televisión e impresos, fueron las siguientes:
"Queridos hijos, escucho vuestras voces. La mía es una sola voz, pero resume la voz de todo el mundo, aquí está representado todo el mundo. Parecería que incluso la luna se ha apresurado esta noche, observadla en lo alto, para mirar este espectáculo." [1]
" (...) Mi persona no cuenta para nada, es un hermano que os habla, que se ha hecho Padre
por la voluntad de Nuestro Señor, pero todos juntos: paternidad, fraternidad y gracia de Dios."
" (...) Honremos la impresión de una hora tan preciosa. Sean siempre nuestros sentimientos como ahora los expresamos ante el cielo y en presencia de la tierra: fe, esperanza, caridad, amor de Dios, amor de los hermanos; y después, todos juntos, sostenidos por la paz del Señor, ¡adelante en las obras de bien!"
" (...) Regresando a casa, encontraréis a los niños; hacedles una caricia y decidles: ésta es la caricia del Papa. Tal vez encontréis alguna lágrima que enjugar. Tened una palabra de aliento para quien sufre. Sepan los afligidos que el Papa está con sus hijos, especialmente en la hora de la tristeza y de la amargura. "
Interpretación:
Estas palabras se interpretaron comúnmente como las de un Papa que, con la sencillez de un cura, que toma de manera natual al sol y a la luna que están en lo alto del firmamento, y que envía algunas caricias pacíficas a los niños que esperan a sus seres queridos, en el
hogar.
En realidad, el muy católico masón Angelo Roncalli, a través de este su
discurso, dió amplia
demostración de haber interiorizado perfectamente los dos niveles de la comunicación pastoral:
el exotérico y el esotérico.
En el plano exotérico, el pontífice de la Iglesia Católica Apostólica Romana
habló de sí mismo humildemente
("Mi persona no cuenta para nada, es un hermano que te habla, me he convertido en
Padre por voluntad Nuestra
Señor"); con afecto, invitando a los sencillos a contemplar
lo naturalista de la luna y luego exhortó a los
padres a transmitir el afecto papal, a sus hijos que se quedaron en casa.
En el nivel esotérico, este nivel del mensaje permaneció (con todo el
su cálido y sincero cargo
afectivo, porque Roncalli era realmente un hombre bueno y sensible), cargado de
unas muy refinadas y muy evidentes (al menos para los «insiders») resonancias hermético-cabalistas.
Masón y Rosacruz, Juan XXIII, iniciado en Ur-Lodge
«Ghedullah»2, ante todo dice:
"La mía es una sola voz, pero resume la voz de todo el mundo". Eso
traducido [al lenguaje masónico ocultista] significa:
"Como explica
Juan el evangelista, cuyo texto sagrado es especialmente querido para nosotros los católicos
masones y cuyo nombre tengo
asumido como pontífice, como vicario de Cristo soy también vicario de
Verbo/Logos, que es lo mismo
cosa de Cristo, y por tanto mi voz, como la suya, resume la voz de
todo el mundo".
Entonces Roncalli dice que este acontecimiento de época, representado por el Concilio Vaticano II, está presente en lo alto del
cielo; también el signo visible de la invisible presencia divina de la
Shekhinah (otra figura eminentemente
cabalística), tradicionalmente representada por la luna, como
energía femenina de Dios. Presencia benévola y misericordiosa, luz en medio de las tinieblas del mundo.
El pontífice reitera entonces que es un "hermano" (en Cristo, pero también en el
sentido de «hermano masón»)
que se hizo «Padre» (es decir, «Papa») por voluntad y gracia divinas, pero también
por la voluntad de esos Ur-
Logias; cabalgando entre los mundos secular y católico (a partir de Ur-Lodge
«Ghedullah», cuyo nombre hace referencia
precisamente a la grandeza de la gracia divina).
Y así sucesivamente, en una exégesis de este Discurso sobre la Luna que nos llevaría
muy lejos (y por lo tanto, terminaremos esta sección hasta aquí), porque la evocación del cielo y la tierra: sí es una reminiscencia religiosa de
Padre Nuestro pero en este contexto, también es una referencia esotérica a la Tabla Esmeraldina.
Fuente, referencias y aclaraciones:
a) Massoni. Società A Responsabilità Illimitata. La Scoperta Delle Ur Lodges.
Giole Magaldi y colaboración de Laura Maragnani.
Disponible en PDF, en el siguiente enlace:
https://drive.google.com/file/d/15WneMLfTjv0xRCCPeNbgOfiYJ1gpewMW/view?usp=sharing
b) Tuvimos que reconvertirlo a Word y luego en un PDF que está disponible en:
https://drive.google.com/file/d/1siumLD4ZRPcOnRRrMsjFjZQxpD_epeKe/view?usp=sharing
c) El texto referido, está en las páginas 143 y 144 de dicho documento.
II.
A decir del autor, el contexto del Discurso de la luna, que está desarrollado en las páginas 141, 142 y 143, que con frecuencia muestra su odio a la Tradición y al Magisterio bimilenario de la Iglesia y que además miente cuando dice que Paulo VI no fue iniciado formalmente en la masonería [1]) es el siguiente:
El Concilio Vaticano II y la crisis cubana.
En las partes posteriores de Massoni y en los dos volúmenes de Global Power and
sus Venerables Maestros,
luego tendremos que contar toda la fascinante epopeya roncalliana, en la parte superior
del Vaticano.
Juan XXIII
asombró y escandalizó a muchos cardenales y prelados conservadores, para empezar
con el anuncio, ya en enero de
1959, de lo que habría sido considerado el Concilio más trascendental
en la historia de la Iglesia: la
Concilio Vaticano II, que tuvo lugar entre 1962 y 1965.
De este acontecimiento extraordinario para la historia de la catolicidad y
de toda la humanidad, que trató de abrir el
Iglesia Católica a un verdadero universalismo, a un verdadero ecumenismo, a la
modernidad, respeto a la libertad
espiritual, conciencia y pensamiento, en claro contraste con
resultados del Concilio Vaticano I del año
1870, y en abierta controversia con el magisterio antimoderno y antiliberal de
otros pontífices sus predecesores
desde Pío IX en adelante, el Papa Juan XXIII captó plenamente el carácter
epocal e iconoclasta.
Sin embargo, no tuvo tiempo de completar el Concilio, ni de
afirmar y consolidarlo, ya que el abrigo de instancias curiales y eclesiásticas reaccionarias y
conservadores, inmediatamente tomaron
demoler el espíritu conciliar. [3]
Estos casos se moderaron un poco y se mantuvieron a raya bajo el pontificado
del semiprogresista Pablo VI
(amigo de los masones, pero nunca pasó por la iniciación formal [¡FALSO!: [2]), pero literalmente se desataron
bajo los pontificados de Juan Pablo II (sin embargo en excelentes términos con
círculos masónicos, aunque de
signo conservador y elitista) y de Benedicto XVI. [4]
Sin embargo, el francmasón Roncalli ciertamente tuvo tiempo de sembrar algunas semillas que
podrían (y tal vez
un día, si se cultiva y desarrolla adecuadamente) enrutar el
Catolicidad hacia las playas de las
obras inexploradas e inéditas del más alto valor religioso y social;bajo el signo
de un código espiritual original y
muy moderno.
En otro lugar tendremos que explicar la profunda inspiración masónica de todo el
Concilio Vaticano II,
además intuido y entendido por muchos observadores católicos y laicos, que
por eso mismo, desde el principio, en términos viscerales amaban u odiaban este concilio ecuménico, por decir lo menos. [2]
Muerto el 3 de junio de 1963, Juan XXIII no tuvo tiempo, como decíamos, de
destetar
convenientemente su criatura conciliar. Sin embargo, con un ojo aquí también
resueltamente masónico,
logró nombrar, entre 1960 y 1962, antes de trasladarse a Oriente
Eterno [de morirse], al primer
cardenal africano, al primer cardenal japonés y al primer cardenal
Filipino.
Además, el masón Roncalli emitió igualmente muchas encíclicas
significativas, en términos de plan
de la integración entre la espiritualidad exotérica católica y la espiritualidad
esoterismo masónico. Dos que sobresalen son:
Mater et Magistra de 1961 y Pacem in Terris de 1963.
El papa masón Juan XXIII y el Presidente de los Estados Unidos (no masón pero bienrecibiendo a
hermanos progresistas de medio mundo), no tenían ni el tiempo ni el camino para una
encuentro cara a cara (que
estaba programado para la primavera de 1963, y que luego fue cancelado debido a
empeoramiento de las condiciones
Roncalli, al borde de la muerte). Sin embargo, las relaciones directas entre los séquitos
de uno y otro, eran
densas e intensas.
La intervención del Papa en medio de la famosa crisis de los misiles cubanos
de octubre de 1962, fue muy importante.
Ese mes fue verdaderamente un momento histórico en la historia de la humanidad contemporánea, así como para la
función salvífica y pacificadora que por vez primera y única (al menos hasta ahora), estuvo en manos de un pontífice masón, de tradición católica. [¡Vaya oximorón!]
Como se sabe, en los días comprendidos entre el 15 y el 28 de octubre de 1962 se concretó (como nunca había sucedido antes y
como nunca sucedería después), el peligro de que la Guerra Fría se convirtiese en "guerra caliente,
resultando en un conflicto nuclear y la posibilidad de un enorme
destrucción de la propia especie humana,
de Oriente a Occidente.
El 14 de octubre de 1962, el famoso avión estadounidense U2, durante un vuelo
reconocimiento, había descubierto
nada menos que las instalaciones soviéticas de misiles nucleares en
Cuba, donde el
régimen de Fidel Castro (que se volvió prorruso recién en 1960, después de un primer
período de relaciones cordiales,
aunque ambiguo, con los Estados Unidos).
Tales misiles nucleares evidentemente representaban una amenaza muy cercana
y concreta para los territorios
americanos.
Es bien conocida la alta tensión internacional que siguió entre ambas
superpotencias internacionales (EEUU y la
URSS) y sus respectivos aliados y satélites.
Juan XXIII, pocos días antes de la crisis de los misiles, el 11
octubre de 1962, había inaugurado
el Concilio Vaticano II, sellándolo con las palabras magistrales del
famoso (y no completamente entendido
por intelectos profanos) DISCURSO DE LA LUNA.
El que tenga ojos, que vea.
Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría.
10 de mayo del 2023.
_______
Notas:
[1]
El párrafo completo, termina así:
"Es que hoy clausuramos una gran jornada de paz; sí, de paz: "Gloria a Dios y paz a los hombres de buena voluntad"
¿Clausuramos? ... ¿pero si acababa de INAUGURAR el CVII!
Me van a decir que en realidad se refería a la clausura de la primera jornada del CVII, pero eso es demasiado recambolesco, aunque no deja de mostrar su espíritu dialéctico. Sin embargo lo que está obviamente implícito, es el aviso de la espantosa ofensiva que se desplegaría a partir del CVII, en contra de:
a) El reinado de la Iglesia fundamentada en la Tradición y el Magisterio bimilenario.
b) El orden jerárquico de la Iglesia.
c) La defensa de la verdadera Fe.
d) La piedad basada en la Doctrina.
e) La condenación de la masonería.
f) El "¡Gloria a Dios en las alturas y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad!"
...
esto lo podemos afirmar hoy que llevamos décadas de padecer el desmadre
herético, sacrilego, cismático, blasfemo y de atestiguar la gran apostasía, a
consecuencia del CVII.
Hay otra partee del discurso, en la que quiero detenerme:
"Regresando a casa, encontraréis a los niños; hacedles una caricia y decidles: ésta es la caricia del Papa. Tal
vez encontréis alguna lágrima que enjugar. Tened una palabra de
aliento para quien sufre. Sepan los afligidos que el Papa está con sus
hijos, especialmente en la hora de la tristeza y de la amargura"
Algunos
podrían decir que se refería a encontrar a algún ser doliente, de esos
que uno se encuentra constantemente, PERO, va más allá: estas palabras
de Juan XXIII, están directamente vínculadas a lo de la clausura.
Otra
vez, al paso del tiempo sabemos que son muchas, muchísimas las lágrimas
que deberíamos haber enjugado:
a) En primer lugar las de Nuestro Señor Jesucristo y las de
Su Dolorosísima Madre, ante la debacle postconciliar de la Iglesia....
b) En segundo lugar, las derramadas durante nuestros actos de desagravio.
c) Las de millones de católicos perplejos, confundidos, desesperanzados, angustiados,
perdidos, espiritualmente masacrados y empujados al abismo, por el
pérfido espíritu del CVII.
[2]
a) Sobre la INICIACIÓN MASÓNICA de Roncalli y Montini:
El video de donde saqué las capturas de pantalla anteriores, está disponible en:
https://www.youtube.com/watch?v=aGjPdAh-qi4
b) Para mayor claridad:
La imagen anterior fue tomada de la página 35 del ejemplar 441 de la revista Chiesa viva, de septiembre del 2011, titulada Paulo VI, el Papa que cambió la Iglesia, escrito por el Padre Luigi Villa, la cual está disponible en Español y en formato PDF, en el siguiente enlace:
https://drive.google.com/file/d/1Cbf4HWSqhIE-MRfEcrAQD43KuaFxP17a/view?usp=sharing
Fuente de esta nota de pie de página:
https://elrioperfumado.blogspot.com/2023/05/kermesse-de-herejias-apostasias.html
[3]
Lecturas indispensables:
a) Las 202 herejías del Concilio Vaticano II.
https://ilustraciondivina.wordpress.com/conciliabulo-vaticano-ii/las-202-herejias-del-conciliabulo-vaticano-ii-y-su-refutacion/
b) Libro: El Rhin desemboca en el Tíber.
https://drive.google.com/file/d/1nV8LIZzbnNHJZjMRryF9VegoOUS5PSp3/view?usp=sharing
c) 33 directivas del Gran Maestro de la masonería, para los OBISPOS MASONES.
https://elrioperfumado.blogspot.com/2022/10/directivas-del-gran-maestro-de-la.html
d) Libro: La masonería y la Iglesia Católica:
https://drive.google.com/file/d/17rBQjYufr9zujdIr_hWFzudzvGDqTSjh/view
e) Gritos y silencios discrecionales...
https://elrioperfumado.blogspot.com/2022/12/silencio-discrecional.html
[4] Kermesse de herejías, apostasías, sacrilegios, blasfemias, aberraciones y cismas: saquen sus conclusiones.
https://elrioperfumado.blogspot.com/2023/05/kermesse-de-herejias-apostasias.html


