1. En el siguiente video del 27 de noviembre del 2017, Meinhard presenta a "Tata" Yofre, quien nos habla sobre “impresentables de la Argentina que rodean al Papa”.
“Tata” relata UNA llamada telefónica que se transmitió durante una época de “negociaciones con Irán” (llamada que estuvo entre las llamadas telefónicas que se transmitieron en la televisión nacional argentina).
Dice que en ESA llamada telefónica entre “Yussuf y Karim” (que había salido en el medio “La Nación”, pero luego desapareció,...) Yussuf le cuenta a Karim sobre su encuentro con el Jefe de Inteligencia del Vaticano, en la Argentina (porque Bergoglio tiene un Jefe de Inteligencia en su país natal). Dicho Jefe de la inteligencia Argentina, reconoció ser masón y dijo que Bergoglio también lo es.
Escúchenlo por ustedes mismos, en la siguiente liga, minuto 27:57
https://www.youtube.com/watch?v=z6EdvEeIzWI
2. Otra nota imperdible: El Gran
Maestre Raffi, del Gran Oriente de Italia, se alegra por la llegada de Bergoglio, y lo publica en la web oficial de dicha logia. Dice así:
Gran Maestre Raffi: «Con el Papa Francisco, nada volverá a ser como antes. Es una clara apuesta por la fraternidad para una Iglesia dialogante, libre de la lógica y las tentaciones del poder temporal».
«Un hombre de los pobres, alejado de la Curia. La fraternidad y el deseo de dialogar fueron sus primeras palabras concretas. Quizás nada en la Iglesia vuelva a ser como antes. Nuestra esperanza es que el pontificado de Francisco, el Papa que «viene del fin del mundo», marque el regreso a la Iglesia-Palabra en lugar de a la Iglesia-Institución, promoviendo un diálogo abierto con el mundo contemporáneo, con creyentes y no creyentes, tras la primavera del Concilio Vaticano II». Estas fueron las palabras de Gustavo Raffi, Gran Maestre del Gran Oriente de Italia, al inicio del pontificado de Francisco, en el mundo Jorge Mario Bergoglio.
«El jesuita cercano a los últimos de la historia», continúa Raffi, «tiene la gran oportunidad de mostrar al mundo el rostro de una Iglesia que debe recuperar el anuncio de una nueva humanidad, no el peso de una institución que se encierra en sí misma en defensa de sus propios privilegios. Bergoglio conoce la vida real y recordará la lección de uno de sus teólogos favoritos, Romano Guardini, para quien la verdad del amor es indetenible.
«La sencilla cruz que llevaba en su sotana blanca», concluye el Gran Maestre del Palacio Giustiniani, «nos permite esperar que una Iglesia del pueblo redescubra su capacidad de diálogo con todos los hombres de buena voluntad y con la masonería [el resaltado es mío], que, como nos enseña la experiencia de Latinoamérica, trabaja por el bien y el progreso de la humanidad, como lo demostraron Bolívar, Allende y José Martí, por nombrar solo algunos. Este es el 'humo blanco' que esperamos de la Iglesia de nuestro tiempo».

