¡Gloria a Dios porque a pesar de la cloaca de mis pecados, luego de mi arrpentimiento y pedimento de perdón a Dios, Él en Su Infinita Misericordia y con enorme y Santísima Ternura, me ha tomado en Sus Brazos, ha sanado mis heridas y ha enderezado mis caminos!
Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría.