A pesar de sus coces demoníacas

 


Este hijo de la oscuridad, lleva 10 años subido en su bulldozer judeomasónico, pretendiendo destrozar a diestra y siniestra, a la Tradición, al Magisterio y a todas las almas que le sea posible, dejando en el camino un rastro de sangre, perdición y dolor, mismo que quienes le antecedieron a partir del masónico Concilio Vaticano II, le han de estar aplaudiendo desde muchos metros abajo de sus lápidas...

Sin embargo estos cinco no van solos, van muy bien acompañados por aquellos vivos que ya sea por contubernio, cobardía, ceguera deliberada, falsa obediencia y/o por ignorancia: también se lo celebran.  Masa insufrible que ante las espantosas evidencias, siempre saca sus mismos sofismas, con tal de no elaborar silogismos bien hechos y con tal de no apechugarlos hasta sus últimas consecuencias; esto ya sea en la feligresía de a pie como en los jerarcas de alto vuelo, que constantemente violan el principio de no contradicción, a través de piruetas ilógicas, ridículas y absurdas, que luego olvidan para dedicarse a la empatía, al diálogo y al nuevo pedorrismo que se les ocurra y/o que se les ordene que lleven a cabo... para inmediatamente después, volver a violar el principio de no contradicción, y con ello dar una nueva vuelta a la manivela de la malignidad.

Estamos chapoteando en un océano de estiércol y a estos singulares individuos, no se les ocurre otra cosa que hablar de lo limpia que está el agua y del delicioso aroma a jazmín que de ella se desprende.

Mientras atestiguamos cómo se ahogan millones de almas, a estos singulares individuos le da por sonreir ante la flotación de millones cadáveres, a los que deciden ver como nadadores en actitud de descanso.

A pesar de su edad y de su estado de salud, a Bergoglio siempre le da tiempo para convertir en carroña lo poco que va quedando de vivo. Y claro está, como la idolización del Papado está ya plenamente injertada en gran parte de la feligresía (que estúpidamente aún cree que no vive en la apostasía...), las cosas se le siguen facilitando al herético gaucho, gracias a ese ejército de zombies que hacen y harán lo que sea, con tal de defenderle (idéntico a cómo defendieron a los heréticos y apóstatas antiPapas anteriores), y si es necesario (como lo vemos diariamente), pasando por encima de las Sagradas Escrituras, de la Tradición, del Magisterio, de Jesucristo Nuestro Señor y de Su Madre, María Santísima. ¡Y es que en esta Babel contemporanea, la conciencia se la lava (igual que los narcotraficantes lavan su dinero) con preciosos autoengaños, de los cuales citaré ejemplos, más adelante.

De su dejar pasar y de su justificar inmundicias, sobran evidencias... hay tantos directores espirituales dando el consejo de no mirar lo que ocurre y de mejor centrarse en las lecturas espirituales, en la oración y en la santificación de la propia alma... sin embargo eluden decir que usar esta valiosísima vía, como medio para evadir la primordial tarea de la Iglesia Militante y del cargo de ser soldado de Cristo que a cualquier católico confirmado le obliga, es algo muy grave.

Cierto es que hay muchos llamados en la vida espiritual, y que uno de los más profundos es a la vida contemplativa; sin embargo, para quienes vivimos en el mundo y no en una abadía, el llamamiento tiene exigencias específicas en la lucha interior y en LA MANIFESTACIÓN en la lucha exterior durante este fin de los últimos tiempos... ¿O es que también vamos a negamos a ver esta obviedad?

Así las cosas, la doble tarea es imperativa:  el ora et labora, sí o sí, ha de ser manifiesto combate por defender la Verdad, que es Jesucristo mismo... Y si no: ¿cómo carajo imaginamos que nos toca ayudarLe a cargar la Cruz, en su camino hacia el Calvario?,  ¿o de qué manera imaginamos que hay que estar al pie de la Cruz, si no es mirándoLo en Su Entrega a Su Padre, sin soltarnos de la mano de Su Santísimas Madre y ofreciéndoLe nuestra vida?

Nos es muy cómodo mirar parcialmente a María Santísima, nos decantamos por Su Dulzura, por Sus Dolores, pero poco o nada la miramos en Su Valentía, en Su Determinación, y aunque se escadalicen los que me lean: en  ¡SU SANTA BRAVURA, CIMENTADA EN EL AMOR A DIOS!  Si no fuera así, entonces:

¿De qué creemos que va su advoación VIRGO POTENS, así como Su pie aplastando a la diabólica serpiente?

¿A quién creemos que se refiere el Cantar de los Cantares, cuando dice ACIES ORDINATA [1]?

Claro, siempre nos es más lindo, pensar en Ella arrullando al Niño Dios, ¡PERO resulta que estos no son tiempos lindos, sino tiempos apocalípticos, señoras y señores!

¡DESPERTEMOS!



¡Claro que SÍ, a los Sacramentos, a la oración, a la penitencia y al apostolado!, pero teniendo muy presente que:

Urge dejar de sentirse buenito porque se tiene una vida sacramental nutrida y porque se hacen Obras de Misericordia.

Urge dejar de sentirse prístino y vaporosamente santo, porque se puede asistir a la Santa Misa Tradicional y porque diariamente se reza el Santo Rosario.

¡Una y mil veces: urge dejar de autocolocarse guirnaldas de virtud, que no nos merecemos!

Porque mientras nos entretengamos con autoconceptos falsos como los que he mencionado, y renunciemos a defender a LA VERDAD hasta sus últimas consecuencias; las  INFERNALES aguas en las que estamos inmersos, seguirán creciendo en espesura y fetidez, alimentadas (ni más ni menos) que por nuestro silencio cobarde y cómplice, ¡al que mal llamamos prudencia y mansedumbre!

Si el árbol de nuestra vida interior, no da frutos de valiente Caridad (CARIDAD EN LA VERDAD, UNIDAD EN LA VERDAD), ahora que la Pasión del Cuerpo Místico de Cristo y el almicidio multitudinario están ocurriendo frente a nuestras narices, entonces, ¿cuándo los dará?

Bien merecida tendremos la maldición a la higuera, porque si en nuestra soberbia no le suplicamos a Dios que Él haga brotar en nosotros (miserables pecadores), los frutos necesarios para estos tiempos, en los que muchos creen que no es el tiempo de los higos, entonces: ¿quién los hará brotar?  (Que que de claro: no hay fruto que brote sin LA VOLUNTAD DE DIOS.)

Hablando de la parábola de la  higuera:

¿De qué apariencias está conformado nuestro follaje?

¿De qué manera justificamos nuestro no fructificar, porque creemos que ahora no es el tiempo de los higos?

David, aparentemente no tenía los atributos (exteriores) para vencer a Goliat, y sin embargo eso sucedió, ni más ni menos porque Dios Se glorificó a través del pequeño pastor (por decirlo de alguna manera: higuera que no estaba en tiempo de higos) que creía y confiaba plenamente en Dios.

Por otro lado, si no imploramos Su Parusía, ¿quién creemos que va arreglar este horror?, ¿nosotros?, dejemos de ser tan soberbios y supliquémosle que vuelva, diciendo insistentemente: ¡Ven Señor Jesús!


II.

¿A qué viene todo lo anterior?

A que hoy amanecimos con una nota en la Bergoglio, ha puesto una nueva cuenta en el interminable collar de las herejías:  No contento con haber aseverado que:  No cree en el Dios católico ,  ayer 25 de mayo escupió lo siguiente:

"No tengamos miedo cuando hay desórdenes provocados por el Espíritu, tengamos miedo cuando son provocados por nuestro egoísmo o por el Espíritu del mal."

Míster oscuridad, responda:

¿De aquí a cuándo el Espíritu Santo ( ¡Y cómo le cuesta decir que es Santo, llamándolo simplemente espíritu, hecho que sin duda alguna le permite jugar con la ambigüedad y la dialéctica, a través de la cual, puede aprovechar la palabra espíritu, para referirse a cualquiera otro espíritu que no sea el ESPÍRITU SANTO: trampa constante en la que caen muchos ingenuos)  provoca desórdenes?

Parece ser que usted olvida (deliberadamente) y se obstina en hacer olvidar a quienes le escuchan, que: EL ÚNICO PECADO QUE NO SE PERDONA, ES EL PECADO EN CONTRA DEL ESPÍRITU SANTO.

Sepa bien que a pesar de su afán por sembrar esta siniestra amnesia,  seguimos teniendo presente cuando en la misma línea, usted aseveró que: el Espíritu Santo "(...) parece ser un apóstol de Babel...

Que le quede claro:

Aquí el nauseabundo apóstol de Babel y el esclavo del espíritu del mal que se desvive por provocar desórdenes, es usted, apóstol del ordo ab chaos y del solve et coagula. Todo ello evidenciado en sus constantes coces demoniacas, en aras de destruir a la Iglesia Católica y de llevar al infierno a tantas almas como le sea posible.

Aunque usted y sus compìnches, que vagan dispersos por el mundo para perdición de las almas [2], perseveren en su plan, la sentencia de Jesucristo, Segunda Persona de la Santísima Trinidad, es inmutable: Non prævalebunt!, así que aténgase a las concecuencias de retar constantemente, a Dios.


¡Ven Señor Jesús!

Beatriz Eugenia Andrade Iturribarría.
26 de mayo del 2023.
__________

Nota:

[1]

«Quae est ista, quae progreditur quasi aurora consurgens, pulchra ut luna, electa ut sol, terribilis ut castrorum acies ordinata?», esto es:

«¿Quién es esa, que surge como la aurora, hermosa como la luna, escogida como el sol, terrible como un ejército en orden de combate

Cantar de los cantares, 6: 9


[2]

Oración a San Miguel Arcángel:

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla. Sé nuestro amparo contra la perversidad y las asechanzas del demonio. “Reprímale Dios”, os lo pedimos suplicantes; y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, con el Divino Poder que Dios te ha conferido, arroja al infierno a Satanás y a los demás espíritus malignos, que vagan dispersos por el mundo para la perdición de las almas. Amén